He recordado cuando llegaban las vacaciones e íbamos a visitaros, el sonido de las zapatillas cuando bajábamos las escaleras para ir a vuestra casa, la cara de felicidad que nos regalabais cuando nos veíais, la bolsa de pequeños juguetes que siempre me esperaba, los mediodías que hacíamos tiempo entre cocacolas y tapas esperando a que acabaras en la parada. También han venido a la cabeza momentos difíciles, vuestras lágrimas cuando regresábamos de vuelta a casa, cuando ella se fue, todo lo que paso.
Todavía me emociono cuando te recuerdo en tus sofás, tus pequeños detalles, las fotos que habían en tu casa en todos esos momentos que hemos estado en ella durante estos días.
Hacia tiempo que sabíamos que el final llegaba, todo este tiempo hemos pensado en ello y deseado que ese día nunca llegara. El jueves a las 2:30 todo acabo, te fuiste como siempre has sido, con pocas palabras y sin hacer ruido, con tu paciencia y tu tranquilidad y con los tuyos a tu lado.
HASTA SIEMPRE ABUELO
2 comentarios:
Cuando los abuelos están en su mejor momento: ya jubilados, disfrutando de sus hijos y nietos, deseosos de charlar y contar cosas... de pronto, aun sabiendolo, los perdemos.
Un químico francés poco antes de morir, viendo todos los avances cientificos que habia descubierto, le dijo a su alumno:
"Es una pena irse, esto comienza a ponerse divertido"
Seguro que nuestros abuelos piensan lo mismo
Te acompaño en el sentimiento.
Sabias palabras las del químico. La sabiduría y la edad cumplen a la perfección la teoria de los vasos comunicantes.
Ojala no fuera así.
Muchas gracias por tus palabras Augusto
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